Esta caracteristica convierte Barcelona en una ciudad que regala panoramas impresionantes, fáciles de descubrir tanto en la ciudad como en sus parques en las colinas para poder ver la ciudad desde lo alto en todo su esplendor.

Barcellona desde lo alto
Barcelona desde lo alto 

Día 1: las alturas en la ciudad

El primer día de este original tour desde la ciudad desde lo alto puede empezar en el centro: subir a la  estatua de Cristóbal Colón será una forma agradable para disfrutar de la brisa marina, admirar el Port Vell y conocer La Rambla, una de las atracciones más famosas de Barcelona donde se asoma el monumento.  Como alternativa se puede unir lo útil a lo entretenido y subir al último piso del Museo de Historia de Cataluña, donde visitar sus interesantes salas. Desde el punto de encuentro en el centro, en la Ciutat Vella, nos podremos desplazar por lo tanto a pie o con los medios de transporte público en una de las calles más elegantes de la ciudad, Passeig de Gracia, donde más allá de la posibilidad de ir de compras de moda, podremos visitar La Pedrera. Esta obra de arte del arquitecto Antoni Gaudí se puede visitar internamente, pero, especialmente, será posible subir al techo de la casa señorial, para admirar la belleza artística y disfrutar de la vista de la ciudad desde lo alto. durante la tarde, se podrá pasear hasta la  Sagrada Familia, donde es posible reservar una visita a la iglesia y a sus torres, tanto con un tour compartido como pidiendo al guía privado que te acompañe. Visitar una de las torres de la basílica más famosa de Barcelona es una experiencia única: se sube con el ascensor y se baja a pie, en un vértice de escalones realmente fascinante. El panorama que se verá desde lo alto será sorprendente y permitirá admirar de cerca los detalles arquitectónicos externos de la iglesia.

Recorrido primer día Barcelona desde lo alto

 

Día 2: desde lo alto de los parques

Barcelona es una ciudad rica en parques, empezando por el Park Güell para pasar después al de Montjuic, y el del Laberint d’Horta. Estos parque están un poco distantes del centro, en las alturas en los límites de la ciudad que les permiten ser puntos estratégicos para admirar la ciudad desde lo alto. El primero es una verdadera obra maestra de Gaudí, realizado gracias a un estudio profundo que une de forma armoniosa arquitectura y naturaleza, creando contrastes sorprendentes entre los colores encendidos de los mosaicos y el verde de las palmas y las otras plantas mediterráneas. Si se decide visitar el Park Güell por la mañana, será recomendable hacerlo en un día soleado (más que probable en Barcelona), alternativamente será buen dejarlo para última hora del día, cuando las luces regalarán una vista muy romántica. Antes o después del Park Güell se podrá subir al Parc del Montjuic, donde será posible admirar el castillo con el mismo nombre y disfrutar de una vista especial sobre el antiguo puerto de Barcelona. ¡También el Hop on – Hop off tour permite subir al Montjuic! Si sobra tiempo se podrá dar un salto al parque d’Horta-Guinardò, donde se encuentra el famoso laberinto. Este lugar es perfecto para relajarse y pararse a pensar o a dibujar la ciudad que se puede admirar desde lo alto. Para llegar se puede usar la línea L3 verde del metro y bajar en la parada Mundet.

 
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